Lo presentaron hace unas semanas en China, pero ahora Vivo ha lanzado este X500 Pro Max en Europa. No llega en solitario, sino acompañado por un kit fotográfico que logra difuminar aún más la línea entre smartphone y cámara de fotos gracias a su ambicioso kit fotográfico. Estas últimas semanas ha sido mi móvil principal y, a continuación, te cuento qué me parece la nueva apuesta por la gama premium en un año en el que la competencia es feroz.
Te adelanto una cosa: es de esos móviles que estoy echando de menos cada día. Y esto es algo que este año sólo me había pasado con el Xiaomi 17 Ultra.
Índice de Contenidos (18)- ✅ Cómpralo si…
- ❌ No lo compres si…
- Lo esencial en 30 segundos
- Ficha técnica del Vivo X500 Pro Max
- Diseño, pantalla y sonido
- Rendimiento y software
- Batería
- Cámaras
- Software
- Principal y gran angular
- Teleobjetivo nativo
- Retrato
- Noche
- Selfie
- Vídeo
- Empuñadura
- Teleconvertidores
- Vivo X500 Pro Max, la opinión y nota de Xataka
✅ Cómpralo si…
- Quieres uno de los móviles fotográficos más divertidos que se han fabricado.
- Necesitas batería para situaciones de dos días sin pasar por el enchufe.
- Te da un poco igual el peso y las dimensiones.
❌ No lo compres si…
- El vídeo es una prioridad creativa.
- Quieres el mejor rendimiento para jugar. Es buenísimo, pero no es el móvil más potente.
- Prefieres un móvil más ergonómico, ya que el módulo de cámaras lo desequilibra un poco.
Lo esencial en 30 segundos
El Vivo X500 Pro Max es un gama premium con todas las letras que llega para dar un pisotón y que los que aún no conocían la marca sepan de qué va. Su principal arma son las cámaras tanto nativas como las posibilidades que ganamos con los teleconvertidores y el kit fotográfico. Es un smartphone para disfrutar con la fotografía, y es de los más redondos en este sentido que he probado en mi carrera.
La elección de MediaTek lo aleja de competir por el trono de la potencia que tienen Apple y los Android que apuesten por lo último de Qualcomm y, aunque el chip no es en absoluto malo y no nos ha dado ningún problema, en un gama premium en el que las diferencias se cuentan por detalles, este definitivamente es un punto a considerar. La batería, sin embargo, es espectacular, con dos días de uso intensivo sin problema que puedes alargar a dos y medio sin esforzarte mucho.
Y, sobre todo, es de esos móviles de los que es difícil señalar algo que no esté a la altura porque, sin ser un 'Ultra', es extremadamente redondo y de esos que echo de menos cada día ahora que ya no lo tengo en mi poder.
9,3
Diseño 9,2 Pantalla 9,5 Rendimiento 8,7 Cámara 10,0 Software 9,0 Batería 9,5A favor
- TOP 3 de las cámaras de este año.
- El kit fotográfico hace que sea aún más divertido.
- La batería es una garantía.
- OriginOS va muy, muy suave.
En contra
- No es el gama premium más potente.
- El vídeo no llega al nivel de la fotografía.
- Como detalle, el obturador podría ser algo más rápido.
vivo X500 Pro Max 12+256GB teleobjetivo ZEISS APO 200MP, cámara TrueDynamic | Smartphone 5G, batería BlueVolt 6750 mAh y FlashCharge 90 W, MediaTek Dimensity 9600 Pro, pantalla 2K color ZEISS Master
Hoy en Amazon — 1.599,00 € El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlacesFicha técnica del Vivo X500 Pro Max
X500 pro max
Pantalla
Panel AMOLED de 6,85 pulgadas
Resolución de 3.168 x 1.440 píxeles
Refresco adaptativo de 1 a 144 Hz
4.400 nits de pico de brillo local
507 píxeles por pulgada
Procesador
MediaTek Dimensity 9600 Pro
Fabricación en 2 nm
CPU de ocho núcleos
2 x 4,55 GHz + 3 x 4,35 GHz + 3 x 3,1 GHz
Ram y almacenamiento
12 GB LPDDR5X Ultra
256 GB, 512 GB o 1 TB UFS 4.1
batería
6.750 mAh
Batería de iones de litio de doble celda en paralelo
Carga rápida por cable de 90 W
Carga inalámbrica de 40 W
Cámaras
Principal: sensor LYTIA L910 de 50 Mpx, 1/1,28", f/1,57, OIS
Telefoto: sensor de 200 Mpx 1/1,4", f/2,67, OIS, 3,5X
Gran angular: sensor de 50 Mpx f/2
Cámara frontal
50 megapíxeles
Apertura f/2
conectividad
5G con doble nano SIM y doble espera 5G
WiFi 7 de doble banda
Bluetooth 6.0
GPS y A-GPS
NFC para pagos móviles
USB 3.2
USB OTG
Otros
Lector de huellas ultrasónico 3D
Certificaciones IP68 e IP69
Emisor de infrarrojos
Enfoque láser matricial para la cámara
Trasera de fibra de vidrio en negro y cristal en gris
Precio
Diseño, pantalla y sonido
Depende de cómo incida la luz, la trasera tiene una textura que se ilumina | Foto: Xataka Empecemos por el diseño, aunque aquí realmente no hay demasiadas diferencias ni con otras apuestas venidas de China estos últimos meses ni con el propio catálogo de Vivo.
En lo básico, el X500 Pro Max bebe de lo que ya propuso el X300 Ultra: dimensiones considerables, panel de una diagonal muy similar y un módulo de cámaras enorme que es lo necesario tanto para 'esconder' sensores grandes como para proporcionar la base sobre la que se instalarán los teleconvertidores.
El módulo de cámaras es tan grande como las posibilidades creativas que permite | Foto: Xataka En la mano es un móvil cómodo debido a unos laterales redondeados fabricados en aluminio y el tacto de la trasera es muy bueno, pero el peso es considerable debido a ese enorme módulo de cámaras.
Tiene una novedad en el lateral izquierdo: un botón programable. No es deslizable como el de OnePlus, sino algo más similar al botón de acción del iPhone que, por defecto, activa la vibración con un toque mantenido y, con una doble pulsación, enciende la linterna.
El botón programable | Foto: Xataka Lo podemos programar para que haga otras cosas como grabar audio, abrir la cámara, la app de notas, como acceso rápido a apps o para activar la transcripción en tiempo real y, cuando entramos en esta pantalla de configuración, vemos que se han inspirado claramente en Apple.
Y me parece bien, ya que ese botón de acción personalizable me pareció buena idea cuando lo introdujeron en el iPhone 15 Pro y es algo muy útil en ciertos momentos. Motorola tiene sus gestos para hacer diferentes acciones y que Vivo introduzca este botón extra es algo que suma al conjunto.
El frontal es impecable | Foto: Xataka Pasando al frontal, el esfuerzo de la compañía china para adelgazar los biseles es impresionante. Es un móvil que, sin funda (en el kit fotográfico vienen dos, una para los objetivos y una para el día a día), es espectacular en mano tanto por el tacto como por ese frontal que ha minimizado hasta el ridículo el marco.
La huella está a una altura perfecta. Además, el sensor ultrasónico es rapidísimo aunque se haya perdido la versatilidad del que metieron en el X80 Pro que permitía lanzar apps | Foto: Xataka El lector de huellas ultrasónico funciona como por encanto, siendo muy rápido y de los mejores del mercado, aunque me sigue doliendo que hayan abandonado la zona tan amplia y personalizable que tenía el veterano Vivo X80 Pro.
Y, para ver contenido, estamos hablando de un panel impresionante tanto por sus cifras como por las opciones de personalización. La resolución máxima es de 3.168 x 1.440 píxeles, lo que arroja 507 píxeles por pulgada. Es un dato que, sobre el papel, está genial, pero por defecto llega configurado a 2.772 x 1.260 píxeles y es así como lo he dejado.
Foto: Xataka Más resolución consume más batería y, aunque ya veremos que en este móvil no es un problema, mi experiencia ha sido adecuada. La frecuencia de actualización es de 144 Hz, que llega configurada en modo adaptativo y hay varias opciones tanto de filtros de vídeo como de colores que puedes toquetear.
De serie, con los colores en modo 'Natural', creo que la saturación es buena, ya que en 'Brillante' lleva un poco al extremo tonos como los rojos y verdes y... bueno, puedes juzgar tú mismo, ya que estas fotos tomadas en exterior en ese modo 'Natural' ya muestran la intro de la nueva temporada de 'Cyberpunk Edgerunners' con unos colores vibrantes.
Para ver contenido es espectacular | Foto: Xataka
Foto: Xataka Es un móvil que, para consumir contenido, ya digo que me ha gustado mucho, gracias también a un sonido estéreo que cuenta con un altavoz inferior y una salida doble en la parte superior para crear una sensación más envolvente.
Puedes llevarlo al 80% sin que distorsione y es un volumen más que suficiente para disfrutar de música mientras te duchas, pero más allá de ese punto quizá chirría un poco.
El altavoz superior tiene una salida doble tanto para llamadas como para mejorar el audio estéreo | Foto: Xataka Al margen del consumo, cuenta con una serie de ajustes de protección visual que son interesantes. Para empezar, puedes configurar un brillo personalizado que genera un perfil individual dependiendo de cómo identifiques ciertas figuras y de la luz ambiental que sueles tener.
Es interesante y puedes dedicarle un rato, pero lo que considero más importante son las opciones de confort que están perfectamente explicadas en el propio teléfono para personalizar aún más la experiencia.
Algunos de los numerosos ajustes de pantalla También tienes un modo de movimiento que muestra unos puntitos en pantalla que usan el acelerómetro del móvil para compensar, por ejemplo, el movimiento del vehículo con el objetivo de que tengas unas referencias visuales y no te marees si lees siendo copiloto, así como un modo de corrección de color muy detallado en caso de que tengas ciertas necesidades específicas.
Muy bien Vivo prestando atención de forma tan minuciosa a estos detalles. Mi única queja con la pantalla es sobre el sistema de brillo automático.
En exteriores no he tenido problema alguno y en casa tampoco en salas iluminadas, pero en el típico caso de lectura con la luz apagada o de coger el móvil nada más despertar me he llevado cada día un 'fogonazo' porque el regulador no pone el brillo al mínimo.
Rendimiento y software
Pasando a las tripas, Vivo ha tomado una decisión salomónica. Si el X300 Ultra apostó por lo máximo de Qualcomm, el X500 Pro hace lo mismo, pero por MediaTek. Tenemos el Dimensity 9600 Pro, un SoC muy interesante fabricado en 2 nanómetros con dos núcleos de alto rendimiento a 4,55 GHz y que está acompañado por 12 GB de RAM.
El móvil especifica que tenemos 12 GB físicos y otros 24 GB virtuales que tiran del almacenamiento (UFS 4.1 con unas velocidades de 1,18 GB/s de lectura y 722,07 MB/s de escritura, así que nada mal), pero no me dejaría llevar por esa RAM extra porque su importancia se limita a casos muy específicos.
12 GB de RAM, en la situación de componentes en la que nos encontramos, es la norma en la gama Pro y Ultra actual, y en el día a día es más que suficiente. Antes de comentar el propio sistema, aquí están los test sintéticos:
vivo x500 pro max
iPhone 18 pro max
xiaomi 17 ultra
oppo find x9 ultra
vivo x300 ultra
samsung galaxy s26 ultra
PROCESADOR
Dimensity 9600 Pro
A20 Pro
Snapdragon 8 Elite Gen 5
Snapdragon 8 Elite Gen 5
Snapdragon 8 Elite Gen 5
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy
RAM
12 GB
12 GB
16 GB
16 GB
16 GB
12 GB
GEEKBENCH 6 (SINGLE/MULTI)
3.189 / 9.190
4.710 / 12.620
3.549 / 10.327
3.620 / 10.863
3.557 / 10.227
3.749 / 11.368
Geekbench 7 (single/multi)
2.668 /9.592
4.020 / 11.449
-
-
-
-
3D MARK Wild Life Unlimited
30.637
38.409
30.085
29.649
27.410
31.007
3D MARK Wild Life Stress Unlimited
29.638 / 11.809
38.521 / 21.670
30.124 / 21.174
30.062 / 23.093
26.858 / 19.771
30.681 / 18.862
El A20 Pro del iPhone 18 Pro Max juega en otra liga porque es, básicamente, un chip comparable al de un portátil. Este MediaTek juega al mismo juego que el Snapdragon 8 Elite Gen 5 y, si bien tenemos potencia bruta de sobra, en el rendimiento sostenido esperaba más.
Es un chip calentito cuando juegas, cuando grabas 4K a 120 fps, cuando lo haces en LOG o cuando usas los teleconvertidores, donde tiene que procesar un montón de información. No quema, pero coge temperatura fácilmente, y eso se traslada al test de estrés de 3D Mark.
Pero, como siempre decimos, aunque los números digan una cosa, son sólo números en test exigentes y muy específicos. En el día a día, es un móvil en el que no echas de menos potencia. Tienes un modo juego que lleva el SoC un poquito más lejos (a costa de coger algún grado más) y lo bueno que tiene Origin OS es que la gestión de las apps en segundo plano me ha parecido muy buena.
Ayuda la potencia y los 12 GB, claro, pero incluso con apps arrastradas de tres o cuatro días sin apagar, el móvil no sufre en ningún momento y todo es extremadamente fluido. Las animaciones también se sienten cuidadísimas (como cuando llevas una app de reproducción a la isla superior, por ejemplo) y en las tres semanas que lo he tenido como móvil principal no he tenido ningún tipo de fricción.
Foto: Xataka La capa de Vivo funciona sobre Android 17 y se me ha actualizado un par de veces estos días con mejoras de sistema. Y sobre la durabilidad, Vivo promete cinco años de actualizaciones de sistema.
Muy personalizable la cápsula superior Batería
6.750 mAh. Esa es la capacidad de batería y, aunque está lejos de lo que otros móviles chinos están empezando a ofrecer gracias a baterías de silicio-carbono con un gran porcentaje de silicio, los resultados son excelentes.
Con mi uso, que se basa en mucha foto y, sobre todo, consumo de contenido en Movistar, Dazn y YouTube, con varias horas de Bluetooth al día para la música y redes sociales como Telegram y Bluesky, tengo para dos días de uso. Completos.
Lo cargo en la segunda noche de cara a tener batería lista para los dos días siguientes y, con el dato siempre engañoso de las horas de pantalla porque depende del brillo y demás, tengo entre siete y ocho horas en total.
Uno de los días, que usé la empuñadura cargando el móvil y haciendo un uso muy, muy intensivo del mismo, superé las cinco horas de pantalla partiendo de un 59%. En total, en esa carga completa llegué casi a las nueve horas de pantalla.
Sobre la carga, es compatible con carga de 90 W por cable y 40 W inalámbrica. Usando un cargador PD de 125 W, los tiempos son los siguientes, con un 100% en menos de una hora:
- 10 - 22%
- 20 - 40%
- 30 - 56%
- 40 - 69%
- 50 - 83%
- 59 - 100%
Al igual que en el resto del sistema o la pantalla tenemos un montón de opciones de personalización, para la batería también podemos seleccionar los límites de carga, la carga inversa inalámbrica, si queremos que cargue al máximo o no y una opción que me ha gustado: seleccionar que, a partir del 20% de carga, se priorice el suministro de energía al móvil en lugar de a la batería, que sigue cargando, pero más lento.
Esto está bien si estás jugando con la carga puesta, por ejemplo.
Cámaras
Foto: Xataka El punto álgido del Vivo X500 Pro Max y lo que más ganas tenía de probar en cuanto recibí el móvil. Vivo es una de esas marcas (junto a Xiaomi, Oppo y Honor) que están redefiniendo la fotografía móvil apostando no sólo por "potencia" de serie con lo que ofrece el propio dispositivo, sino por el uso de sensores enormes en el caso de Xiaomi o de los teleconvertidores en el de las otras tres.
Ya dedicaré líneas más adelante a los teleconvertidores porque el kit fotográfico hace que la experiencia suba de nivel, pero primero quiero centrarme en lo que ofrece el teléfono sin accesorios.
- Principal - Sensor de 50 megapíxeles de 1/1,28 pulgadas con píxeles de 1,22 micras, apertura f/1,57 y OIS.
- Telefoto - Sensor de 200 megapíxeles de 1/1,4 pulgadas con píxeles de 0,56 micras, apertura f/2,7 y OIS. Es un 3,5x óptico.
- Gran angular - Sensor de 50 megapíxeles de 1/2,75 pulgadas con píxeles de 0,64 micras y apertura f/2.0. Tiene autofoco.
- Frontal - Sensor de 50 megapíxeles de 1/2,76 pulgadas con píxeles de 0,64 micras, apertura f/2,0 y autofoco.
La elección de que sea el telefoto el que cuente con los 200 megapíxeles se debe a que así el zoom híbrido y 100% digital apoyado por el procesado de IA tiene que inventarse menos detalle, así que es una decisión que tiene bastante sentido.
Software
El software a estas alturas no sorprende a nadie porque todas excepto Apple usan una configuración muy similar. Tenemos el clásico carrusel de opciones y luego el apartado de 'Más' en el que tenemos el modo profesional.
En la pantalla principal de la cámara tenemos en este caso un acceso rápido a opciones como el enfoque manual, la resolución o un enfoque avanzado para sujetos en movimiento, pero lo más interesante quizá es el botón de estilos de color.
La pantalla de personalización de estilos | Foto: Xataka Aquí hay varias opciones, con la opción 'Básica' predefinida que cuenta con un procesado muy "a lo chino", lo que se traduce en texturas algo lavadas y colores realzados. Me gusta mucho más el que se llama 'Natural' que da imágenes algo más contrastadas, pero realmente tampoco es ideal en todas las situaciones porque en exteriores, por ejemplo, oscurece un poco la imagen.
Lo bueno es que permite la personalización al más puro estilo de los perfiles de iPhone, por lo que si saltas de un móvil de Apple al Vivo, será algo muy familiar.
No sólo podemos modificar la paleta para que la imagen sea más cálida o fría, además de modificar el balance de blancos, sino que podemos tocar temas como la exposición, brillos, el grano, la textura y otros parámetros para obtener consistentemente una imagen... pues eso, más a nuestro gusto.
Foto: Xataka La diferencia con los estilos del iPhone es que el móvil no captura los metadatos de una imagen sin el estilo y otra con el estilo para poder usar la imagen sin grano (por ejemplo), en caso de que nos arrepintamos. Si configuramos un estilo con grano y un +1 de exposición, podemos aplicar filtros encima, pero no revertir eso en una foto ya tomada.
Con la potencia de los ISP de estos terminales, capturar las dos opciones sería ideal para ampliar las opciones creativas. Y, hablando de edición y opciones, tenemos varios elementos que usan la IA como el borrador mágico o el aumento de resolución, pero aparte de necesitar internet, es necesario que nos registremos con una cuenta de Vivo.
Por lo demás, es una app que está a la altura del teléfono, con un funcionamiento muy fluido y reactivo. El obturador quizá tarda un poco más de la cuenta en sacar una foto y me he perdido algún bostezo del gato, por lo que añadir un poco de rapidez a ese elemento concreto sería genial, pero no he tenido más quejas.
Dicho esto, empecemos con las muestras.
Principal y gran angular
Llegados a este punto del análisis del Vivo X500 Pro Max, quiero que sea muy visual. Al final, las fotos deben hablar por sí mismas y algo que me encanta de las marcas de agua para los análisis es que te dan todos los datos tanto de la distancia focal como, sobre todo, de cuánto se tiene que esforzar para tomar la imagen (el valor del ISO).
Como es habitual, empecemos por la cámara principal, y tengo que decir que, sin ser tan llamativa como la del sensor de una pulgada del Xiaomi 17 Ultra o el diafragma del iPhone 18 Pro Max, es una de las mejores cámaras principales del año sin lugar a dudas.
Foto: Xataka El detalle que consigue este objetivo gracias a la combinación de píxeles grandes y procesado es brutal. Además, tener una apertura muy generosa facilita que el fondo se desenfoque de manera natural y gradual de manera muy sencilla.
Que sea una cámara de 50 megapíxeles permite que el pixel binning genere un píxel muy grande, pero también que podamos disparar con el típico 2x sin pérdida de cámaras de las gamas más altas que podría pasar perfectamente por un telefoto nativo.
Foto: Xataka El 2x del X500 Pro Max es uno de los que más me ha gustado en la gama más alta junto al de otros pesos pesados como Oppo, iPhone y Xiaomi. El de Samsung también hace un buen trabajo, pero donde más brilla el S26 Ultra es en el 1x.
En este sentido, es evidente que el móvil de Vivo es uno de los rivales a batir en este segmento y este año y, a diferencia de lo que podíamos pensar debido a lo que los móviles chinos nos han acostumbrado durante tanto tiempo (algunos siguen haciéndolo), los resultados son bastante naturales. No intenta hacer ni la vegetación más verde ni el cielo más azul.
No pasa siempre y hay ocasiones en las que la foto que muestra, sobre todo cuando la IA toma partido al tirar de 10x en adelante, es bastante irreal, pero si nos mantenemos en ese rango de 0,6x a 10x, el procesado es bastante natural.
Me gusta la dirección de buscar que la foto tenga cierto punto de espectacularidad en algunos colores, pero sin llegar a representar el verde o el azul con un tono totalmente fuera de lugar | Foto: Xataka La ventaja de tener un sensor grande, aunque no llegue a ser de una pulgada, es lo fácil que es desenfocar. En estos ejemplos se ve perfectamente cómo con ese 2x puedo decidir si enfocar el fondo, el café o el pan de muerto venezolano (riquísimo) para destacar lo que más me importa en cada ocasión.
Al ser un sensor grande, puedes jugar con el punto de enfoque, difuminando lo demás | Foto: Xataka Hay veces en las que puedes querer tenerlo todo enfocado, pero aquí o introduces un sistema de diafragma como el iPhone 18 Pro o debes jugar con software para hacerlo, y no se da el caso en el modo manual.
Pero bueno, sensor grande, buen tamaño de píxeles y buen procesado que permiten rascar muchísimo detalle incluso en situaciones de baja luz. Ya lo veremos de noche, pero en interiores también se porta de maravilla.
Foto: Xataka Y luego están los estilos. Además de los que podemos personalizar y que ya he mencionado, tenemos algunos predefinidos como el Zeiss Natural. En la foto inferior, la de la izquierda es con el perfil Zeiss y la de la derecha con el predeterminado, y tengo que decirte que no sé cuál se ajusta más a la realidad.
La de Zeiss da un poco más de textura, algo que se puede apreciar en el adoquinado, y también parece aplanar un poco la foto, pero realmente como yo veía esa escena era más parecido a la del perfil predeterminado, con un cielo que era muy de color celeste ese día.
Izquierda perfil 'Zeiss Natural'. Derecha el perfil por defecto. Realmente la realidad se parecía más a la de la derecha | Foto: Xataka Al final, es una opción creativa más que está ahí a nuestra disposición, como decía cuando hablé de los perfiles, y lo puedes usar en cualquiera de los modos de captura.
Foto: Xataka Pasando al gran angular, aquí vemos que la consistencia en cálculo de color de un iPhone, por ejemplo, no está tan presente. El HDR se calcula individualmente en función de con qué objetivo estemos haciendo la foto, no de forma más conjunta para dar esa consistencia.
Pero aunque esto es algo que te puedo comentar en un análisis, en el día a día es algo que no notas a no ser que, como yo, hagas la misma foto y las compares. La escena inferior muestra un acabado más realista en el 1x que en el gran angular, algo que se nota en la vegetación y en el cielo, pero creo que es un gran angular que mantiene muy bien el tipo.
El gran angular se defiende de maravilla, aunque aquí el procesado ya tira por la espectacularidad para cubrir las carencias de un sensor pequeño | Foto: Xataka Si amplías vas a perder detalle, evidentemente, ya que pese a los 50 megapíxeles y la gran apertura (que ayuda más de noche que de día), el sensor no es muy grande y tiene que esforzarse más de la cuenta.
Foto: Xataka
Ahora bien, situaciones complicadas como este sol y sombra las resuelve de maravilla | Foto: Xataka Pero bueno, dicho eso, considero que es un gran angular notable al que no se le da nada mal calcular el HDR y que captura fotos con detalle si, como digo, no ampliamos demasiado.
Teleobjetivo nativo
Pero luego entramos en, con diferencia, mi cámara favorita de este modelo y una de mis favoritas en cualquier móvil. Ya no tenemos con los telefoto ese factor sorpresa del P30 Pro de Huawei porque aquel teleobjetivo se nos quedó marcado a muchos, pero aquí las marcas chinas van refinando año tras año para hacer que teleobjetivos que, nativamente, no son muy largos, sean cada vez más espectaculares.
Foto: Xataka Porque cuando empezamos con los teles en las gamas más altas, todos se peleaban por tener el 5x y 10x, pero ahora la cosa se ha relajado y estamos viendo que se mueven alrededor del 3,5x que tiene este Vivo. El motivo es que los megapíxeles y el recorte del sensor permiten llegar más lejos tanto de forma híbrida como digital con ayuda del procesado, y el nativo de 85 mm de este X500 Pro Max me parece... espectacular.
En la foto del gato quería destacar los ojos y gracias a su apertura y su distancia focal, enseguida difumina tanto las patas como el pelo del cuello. Es un objetivo para disparar a cosas lejanas, claro, pero también para destacar algo que quieras en un primer plano gracias a un enfoque muy cercano.
En este ejemplo se ve a la perfección:
Foto: Xataka
Foto: Xataka El 'bokeh' que genera, además, es muy atractivo y no hace falta que estés al lado para generar ese desenfoque:
Tuve que meter la mano por un seto y hacerla a ciegas. Salió perfe | Foto: Xataka
El desenfoque que consigue el telefoto es cremoso y muy atractivo | Foto: Xataka Es un objetivo que te permite jugar y que resulta muy divertido y todoterreno. A nivel creativo te da unas opciones bestiales y si lo quieres incluso para fotografía de producto para tu negocio, es brutal. Mira la foto de la tarta, mucho mejor eso para la carta que algo hecho por IA.
Pero hablando de IA, cuando pasamos del 10X y nos vamos a distancias más locas como un 20x o 30x (incluso un 50x) en las que el móvil se defiende genial, va a depender de lo que estemos fotografiando.
En un edificio, la cosa fluye, pero en la foto de mi perra podemos ver que el procesado es muy natural en la foto a 3,5x, pero cuando aumentamos mucho digitalmente hasta distancias extremas, empieza a haber pelito que está muy "dibujado".
A la derecha con el 10x híbrido que tira del recorte en el sensor. Cuando nos pasamos de ese 10x y fotografiamos animales, se nota que la IA "dibuja" las líneas | Foto: Xataka Es una foto perfectamente válida y si la subes a redes, como la compresión se la va a cargar igual, ni se nota, pero es un detalle que he observado al fotografiar animales y al que se le podría bajar un par de marchas a nivel de software.
Foto: Xataka Y si antes te hablaba del HDR en el principal y gran angular, el tele hace también muy buen trabajo. Esta escena era compleja porque las hojas estaban totalmente a contraluz, con un sol que pegaba fuerte y no sabía muy bien cómo solucionaría la papeleta.
Lo hizo bien.
Esta foto parece la más insustancial de todas las que hice, pero realmente era la más compleja y el móvil la sacó a la perfección | Foto: Xataka
Foto: Xataka
Foto: Xataka
Foto: Xataka El detalle que conseguimos cuando disparamos a 3,5x y 10x es muy bueno gracias a esos 200 megapíxeles, con un cálculo de los colores y situación que es muy acertado.
Foto: Xataka Y, hablando de megapíxeles, el tele también nos permite disparar a resolución completa. El archivo pesa lo suyo, pero en edición podemos ampliar a un 100% que mantiene una enorme cantidad de detalle.
A 200 Mpx, el recorte que te deja el telefoto es brutal. No tengo tan claro que valga la pena disparar mucho así a no ser que tengas muy, muy claro que vas a reencuadrar o recortar a posteriori, pero la calidad óptica está ahí y se nota en esta foto | Foto: Xataka En la rosa sorprende la textura de los pétalos porque la ha clavado, pero tengo que decirte que no considero que disparar a resolución completa sea algo que valga la pena a no ser que lo hagas con intención de ampliar o reencuadrar a posteriori.
El ejemplo perfecto es el siguiente:
La de la izquierda es en automático y la de la derecha es a 200 megapíxeles. Para empezar, el HDR le cuesta un poco más en 200 Mpx y, aunque lo resuelve porque la lámpara no está quemada, realmente se ve como en la de la izquierda.
Pero si luego lo que quieres es ampliar, mejor disparar directamente con el zoom máximo que quieras. Porque sí, la de la abajo a la izquierda se la ha inventado la IA y la de la derecha es directamente el recorte al 100% de la foto que "ve" la cámara de 200 megapíxeles, pero entre las dos, pese a los fallitos de la IA, una claramente es más aprovechable que la otra.
A la izquierda tirando de aumentos digitales y a la derecha un recorte de la foto a 200 Mpx | Foto: Xataka Retrato
Si en el día a día el telefoto es una bestia, en el retrato más de lo mismo unido a, además, un muy buen procesado tanto del pelo como de la piel.
Tengo que decir que no me suele gustar cómo los móviles chinos tratan las pieles porque los cánones de belleza con los que han sido entrenados son para un público asiático completamente diferente del occidental, pero Vivo es una de las compañías que ha luchado por bajar dos tonos las pieles de porcelana en los lanzamientos globales de sus móviles.
Y se nota.
Izquierda sin retrato activo. Derecha con el retrato | Foto: Xataka Disparar en auto sin modo retrato genera un desenfoque de fondo natural bastante bonito, pero si disparo en modo retrato, además de que se acentúa ese 'bokeh', vemos cómo se mantiene perfectamente el detalle del pelo. No mete ningún tijeretazo y el procesado hace un trabajo muy fino.
Aquí se nota que ya hay un desenfoque natural que aprovecha el procesado para calcular el 'bokeh'. Mi piel sí está algo más anaranjada, pero no le quita imperfecciones, que es algo que hasta hace no tanto... sí hacían.
Noche
Y esa mezcla de sensores y procesado pasa la prueba de fuego de la noche. Algo que no todos los móviles de 1.500 euros hacen es sacarme bien esta escena. El cartel que resalto brilla bastante y muchos móviles salvan la situación con el 1x, pero lo queman con el gran angular.
Aquí no es perfecto, pero sí perfectamente usable. Además, el cielo es negro como era esa noche y todos los elementos tienen un gran nivel de detalle. Quizá más lavado en el gran angular (se ve en la fuente), pero incluso con eso, son dos fotos a la altura de la gama que tenemos entre manos.
Foto: Xataka Con los telefoto ya nos hemos acostumbrado a que hagan muy buen trabajo y en este caso una imagen dice más que mil palabras, respetando las imperfecciones cobrizas de la figura y la textura de la pared.
El tele de noche sigue siendo impresionante | Foto: Xataka
Foto: Xataka Otra muestra del gran angular y su buen trabajo es en esta escena. La foto de arriba es con el principal y la de abajo con el gran angular. No vemos reflejos en la lente (algo que sí vemos en vídeo, por otro lado), la textura es buena en una situación complicada como esta y no hay fuentes de luz quemadas.
Aquí es donde esa apertura f/2 y el procesado salen a relucir pese a que, como decía, el tamaño del sensor tampoco es que sea extremadamente grande (algo habitual en los grandes angulares, por otro lado).
Foto: Xataka
Selfie
Foto: Xataka Si nos vamos a la cámara frontal, esas buenas sensaciones del procesado se mantienen tanto en el modo automático (que gestiona bien el HDR, aunque sufriendo algo con los colores y el procesado de la textura, como podemos ver en los árboles del fondo) como en el modo retrato.
De nuevo, no tenemos tijeretazos en el pelo incluso en casos como el mío ese día con varios pelos al viento. Es el broche a una de las cámaras más redondas que he probado en fotografía.
Foto: Xataka Vídeo
En vídeo, y como suele ocurrir en Android, la película es otra. A nivel de especificaciones, tenemos 8K, grabación a 4K y 240 fps, Log y Dolby Vision. Incluso la posibilidad de grabar a 4K con 120 fps en 10 bit.
El problema es que debes irte al modo manual para sacar jugo a eso y en el automático, que es el que vas a usar la mayor parte del tiempo, los resultados bajan bastantes escalones respecto a la fotografía.
En la prueba de estabilización en un día soleado ya vemos que los colores están algo apagados, pero también hay cierta trepidación, dando la sensación de que el OIS está constantemente asistido por el EIS, creando artefactos en la imagen.
En el rango nocturno, si bien el principal se defiende, el gran angular quema las zonas que no quemaba en fotografía y, curiosamente, el más espectacular es el 3,5x en esa focal nativa de 85 mm.
Es un objetivo que me parece ideal para vídeo si queremos detalle ya que está muy bien estabilizado, podemos grabar a 120 fps para crear una cámara lenta y estabilizar aún más y es el más redondo en este apartado. Además, podemos seleccionar un objeto para que lo siga y el enfoque sea más fluido, algo que se lleva muy bien con esta focal.
Sobre los destellos que comenté antes, con la lente perfectamente limpia, se pueden apreciar más en vídeo que en foto. Al final, como digo, es algo que ocurre en prácticamente todos los móviles Android, con un apartado de vídeo que sigue sin dar en la tecla para ponerse a la altura de los iPhone.
¡Ah! Para grabar contenido, aparte de tomas con el 85 mm, puedes grabarte en 4K con la frontal activando, además, un modo de texto en pantalla. Como si fuera un teleprompter, vaya. Es una característica que metieron hace unas cuantas generaciones y que me alegra ver que han mantenido.
Empuñadura
Llevar así el móvil no es para la foto: en el día a día si sabes que vas a ir a sacar fotos, llevarlo como si fueras John Wayne te permite disparar más rápido | Foto: Xataka Saliendo de las opciones nativas que nos permite el móvil, lo que nos mandaron fue el kit fotográfico que incluye dos teleconvertidores y una empuñadura. Tengo que decir que, si el móvil ya es una bestia fotográfica y muy, muy divertido, con estos 'juguetes' el nivel sube otro escalón.
Mejora una barbaridad la ergonomía | Foto: Xataka La empuñadura queda bien segura colocada en la carcasa especial, que además cuenta con ranuras para colocar un enganche para el cuello. Se ajusta mediante dos raíles, un seguro que hace 'clic' y el puerto USB, así que queda bien firme una vez colocada.
Permite controlar parámetros de la cámara de forma más directa, sin tocar en la pantalla, pero además funciona como una power bank.
Y también es una powerbank | Foto: Xataka Si la conectamos y pulsamos en el icono del rayo, el móvil empezará a cargarse. Me parece un 2x1 espectacular porque es una empuñadura útil incluso sin acoplar los teleconvertidores y, además, si la ponemos es porque sabemos que vamos a hacer muchas fotos y así no nos bebemos la batería.
Foto: Xataka Es, además, extremadamente cómoda y le da al conjunto una ergonomía ideal para sacar jugo a las cámaras.
Foto: Xataka Teleconvertidores
Y luego están los teleconvertidores. En esta ocasión, Vivo plantea un 200 mm y un 400 mm ópticos que podemos aumentar tirando de megapíxeles hasta los 1.600 mm en el caso del pequeño y hasta los 3.200 mm en el caso del grande.
Foto: Xataka Podemos ir un poco más lejos tirando de más y más aumentos digitales, pero te diría que el punto óptimo de cada uno es de 200 y 400 mm en el caso del pequeño y de 800 y 1.600 en el caso del mayor.
El más grande vibra demasiado en la distancia nativa de 400 milímetros, algo que no ocurre cuando pasamos al 800 mm porque entra en juego el estabilizador digital más agresivo.
Al final, tiene sentido porque el teleobjetivo del móvil tiene OIS, pero cuando metes un elemento tan grande y pesado sin estabilizar ópticamente, cualquier microvibración se va a transmitir a la imagen. En los 800 mm en adelante no pasa porque, como digo, actúa el EIS.
Foto: Xataka Pasando a las fotos, el resultado es impecable. Cuando la apertura sea f/2,67, es el teleconvertidor corto y cuando sea f/2,8 es el largo. Te lo digo para que distingas entre unas y otras pese a que te lo indicaré en la descripción de la foto, pero el resumen es: detalle y profundidad de campo mínima.
Foto: Xataka Si en la foto de antes con el 85 mm te decía que las patas y el pelo del cuello se difuminaban, en este caso el morro ya no está perfectamente enfocado y el pelo de la cabeza tampoco, concentrándose todo el detalle en uno de los ojos.
Foto: Xataka
Esa foto me encanta porque el ojo es lo que quería enfocar y está perfecto, con todo lo demás desenfocado | Foto: Xataka El nivel de detalle que se consigue con estos objetivos es impresionante y el 'bokeh' es aún más espectacular y, como se suele decir, cremoso. A mí este estilo de objetos que parecen pegatinas sobre un fondo me encanta y es algo que se consigue sin esfuerzo con estos teleconvertidores.
Foto: Xataka Mira, por ejemplo, estos ejemplos de las flores tomados con el 400 mm. En la distancia focal nativa pues sí, no está mal y no se nota la falta de estabilización porque hay luz y el móvil ha tirado a 1/100.
Foto: Xataka Pero en cuanto empezamos a aumentar la distancia focal apreciamos más y más el detalle que realmente está capturando y la cremosidad de ese fondo. Me fastidia que a 1/100 no haya pillado a la abeja volando, porque habría sido el broche perfecto.
Este 800 mm es el punto óptimo del teleconvertidor largo...
La cremosidad de los fondos que consigues con el 400 mm es impecable | Foto: Xataka ... junto al 1.600 que me sigue pareciendo imposible con un móvil. Porque sé que la he tomado yo, pero si no, pensaría que es una cámara.
Usando el teleconvertidor largo, entre 800 y 1.600 está el punto dulce | Foto: Xataka En la distancia máxima de las que aparecen en el carrusel de opciones, la cosa cambia y, aparte de que enfocar es complicadísimo y el móvil se mueve muchísimo, el detalle se ha ido.
A 3.200 ya la cosa... cambia | Foto: Xataka Aquí más de lo mismo, con el teleconvertidor de 400 mm y esa comparación entre la distancia nativa y el punto dulce.
Foto: Xataka
Foto: Xataka Lograr esos desenfoques es divertidísimo y, si se une a un estilo más personalizado con textura y grano, incluso jugueteando con el modo en blanco y negro y los distintos niveles de bokeh de Zeiss, tenemos entre manos una de las cámaras más espectaculares que he probado en un smartphone.
Foto: Xataka Y para el modo retrato... sencillamente no hay que usar el modo retrato. El propio desenfoque natural de los dos teleconvertidores ya te separa bien del fondo.
Foto: Xataka
Foto: Xataka No quiero cerrar sin mencionar el vídeo. Es mucho más complicado grabar con una focal tan larga no ya por la estabilización, sino por lo fácil que es perder de vista el objetivo.
Para tomas en estático está bien, o incluso apoyado en un trípode cuyo enganche se incluye en el paquete, pero cuando las condiciones son buenas, las tomas son bastante espectaculares.
Vivo X500 Pro Max, la opinión y nota de Xataka
Llego al final del análisis del Vivo X500 Pro Max con la sensación de haber cerrado una de las pruebas que más he disfrutado. Analizo muchos móviles, pero pocos ofrecen tantas posibilidades y dejan tanta huella como este. Es de esos con los que te llevas un disgusto cuando te llega el aviso de que hay que devolverlo a la marca porque realmente es de los que apetece seguir explorando más en el día a día.
En Xataka Los móviles con mejor cámara 2026: fotografía de otro nivel en tu bolsillo Este año está siendo impresionante, con varios móviles que son una delicia para los amantes de la fotografía y, aunque en este caso el vídeo no cumpla, a nivel fotográfico es casi redondo tanto por lo que ofrece el propio teléfono como por las posibilidades de los teleconvertidores.
Estas opciones de marcas como Vivo, Oppo y Honor hacen que los móviles sean mucho más todoterreno de lo que ya son y tengo que decir que, si cuando me compré mi queridísima Fuji XT20 hubieran existido estas propuestas, me lo habría pensado mucho. No llegan al nivel de uno de mis objetivos que sólo él cuesta lo mismo que estos móviles, pero sin duda son mucho más versátiles.
Es la culminación de lo que ya apuntaba maneras con el veterano X80 Pro.
Tanto cristal hay que estabilizarlo | Foto: Xataka Y si me detengo más en la fotografía es porque, en todo lo demás, el Vivo X500 Pro Max es un móvil que cumple perfectamente con lo que esperamos de un gama premium. La pantalla es espectacular, con unos muy buenos colores, un brillo adecuado y un lector ultrasónico rapidísimo. El diseño grita "premium" por todos lados y el rendimiento, sin ser el mejor en su gama, cumple cuando jugamos o cuando le exigimos a la cámara.
La batería también te permite olvidarte del cargador durante dos días intensos de uso y, aunque cada apartado tiene sus matices por aquí y por allá como ya hemos visto en el texto, está ocurriendo como con los videojuegos, con grandes lanzamientos que son casi todos de notable para arriba.
El enganche es firme | Foto: Xataka 2026 es un año en el que los fabricantes no están sacando móviles premium con pegas evidentes, forzándonos a exprimirlos para poder ofrecer la review más completa y haciendo que, compres el que compres, lo hagas con la garantía de que es un muy buen dispositivo.
En este caso, aún más si lo que quieres es pegar duro a la fotografía.
Imágenes y fotos | Xataka
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Vivo. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.
- La noticia Vivo X500 Pro Max, análisis: si no conocías la marca, sus cámaras harán que la recuerdes fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .



