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Un viaje al “corazón” de Huawei: de la innovación en sus smartwatch a lo que está por venir

Un viaje al “corazón” de Huawei: de la innovación en sus smartwatch a lo que está por venir

Un viaje al “corazón” de Huawei: de la innovación en sus smartwatch a lo que está por venir

Estamos en Dongguan, una ciudad china cercana a Shenzhen que es relativamente "pequeña" con algo más de 10 millones de habitantes. Cruzamos una puerta y, de pronto, viajamos a Europa. Comienzan a verse edificios tradicionales europeos, que chocan totalmente con el estilo de las edificaciones asiáticas. Al fondo, un palacio. No, no nos hemos teletransportado: hemos entrado al increíble Ox Horn Campus de Huawei.

En todos estos años que he estado visitando los cuarteles generales de las grandes compañías chinas me he encontrado con la misma dificultad: ser capaz de transmitir aquí la inmensidad de su tamaño. Siempre he dicho que son como pequeños pueblos. Pero si lo que he visto hasta ahora son pequeños pueblos, lo de Huawei es algo totalmente diferente: parecen pequeñas ciudades, con sus tiendas y restaurantes.

Un paseo por la "ciudad europea" de Huawei

Campus Huawei Dongguan Palacio ¿Palacio francés o edificio de campus tecnológico de China? Lo segundo: esta reproducción del Palacio de Versalles es uno de los edificios principales del Campus de Huawei en Dongguan. En su interior, una réplica de la Biblioteca Nacional de París. Imagen: Xataka

Después de atravesar caminando un pequeño pueblito, que según nos comentan es donde forman a los nuevos empleados, hacemos lo propio con una réplica del Puente de Carlos, el puente más viejo de Praga, y llegamos hasta una versión del Palacio de Versalles que, en su interior, acoge una réplica de la Biblioteca Nacional de París. Le envío un vídeo del trayecto a una amiga que, sin tener el contexto, me pregunta si es una miniatura a escala o es IA. "Es escala real...", le respondo yo igualmente sorprendida.

El Campus de Dongguan parece un decorado, pero nada más lejos de la realidad: son edificios reales y dentro hay oficinas y laboratorios de alta tecnología

El campus de Huawei en Dongguan terminó de construirse en 2019 y, según los datos de la compañía, acoge a más de 30.000 empleados. La mayoría de ellos trabajan en puestos relacionados con la innovación. Resulta paradójico, sí, que dentro de ese edificio de corte medieval europeo se encuentren algunos de los laboratorios más avanzados del mundo, pero es justo lo que sucede. 

Tres datos para que podáis haceros a la idea de su escala desde aquí:

  • Según cifras oficiales de Huawei, el campus ocupa 1,27 millones de metros cuadrados.
  • A lo largo de toda esa superficie, Huawei ha distribuido 12 "pueblos" de estilo europeo. Entre ellos está Granada.
  • Para moverse entre zonas, Huawei ha incluido su propio sistema de tranvía interno. Aquí podéis ver un mapa que ha hecho alguien ajeno a Huawei.

Todo esto nos lleva a la eterna pregunta: ¿por qué Huawei ha construido una reproducción de ciudades europeas para dar forma a una de sus instalaciones más importantes en China? La respuesta reside en la propia dualidad que caracteriza a Huawei: son la empresa tecnológica china más "occidental" al tiempo que son la empresa tecnológica china más "china".

Campus Huawei Dongguan - Granada, réplica del Palacio de Carlos V Por falta de tiempo no pudimos entrar a la zona de Granada del campus, la única ciudad española de las doce ciudades europeas que homenajean. En la imagen, la versión de Huawei del Palacio de Carlos V. Imagen: Xataka

"Cuando estás aquí, te das cuenta de que Huawei no es como una compañía china en absoluto. Salvo por nuestras cantinas y nuestras caras, parece una empresa occidental. Hemos absorbido lo bueno y los elementos avanzados de la cultura occidental", decía Ren Zhengfei, fundador de Huawei, en una entrevista en 2019. Curiosamente, unas semanas antes de esas palabras, Huawei había entrado en modo crisis: Estados Unidos bloqueaba a la compañía comercialmente. Y ahí comenzó una nueva era para Huawei.

Más inversión en innovación que nunca

Siempre suelo decir que, antes de decir quiénes son, muchas compañías chinas al presentarse lo primero que dicen es cuánto dinero invierten en innovación y cuántos empleados tienen en sus equipos de i+D. Puede parecer una broma, lo es en parte, pero es la mejor forma de definir la estrategia actual de las empresas tecnológicas chinas. Huawei no es una excepción.

Hace solo cuatro años, China era un actor marginal en la industria de los chips. Ahora tiene tres fabricantes en el top 20 En Xataka Hace solo cuatro años, China era un actor marginal en la industria de los chips. Ahora tiene tres fabricantes en el top 20

En 2019, Estados Unidos "bloqueó" la posibilidad no sólo de que Huawei vendiera allí, sino que utilizara tecnología estadounidense en sus productos. En los móviles, por ejemplo, tuvieron que dejar de usar los servicios de Google y Google Play. En chips, se vieron obligados a dejar de trabajar con TSMC, el gran proveedor de semiconductores a nivel mundial. El impacto a corto plazo fue claro en su división de consumo: Huawei dejó de vender teléfonos poco a poco fuera de China. Los ingresos globales bajaron.

¿La respuesta de Huawei? Invertir más en innovación cada año.

Huawei Ingresos Innovacion

"Después de la crisis, estamos avanzando más en innovación", decía el fundador de Huawei en una entrevista de 2019. Y esa marcha, a la vista de los números y de los productos, no se ha detenido.

En China, Huawei ya tiene sus teléfonos de vuelta y son el "orgullo nacional": chips propios, cámaras impresionantes, móviles triplegables... Y todo pese a las sanciones (o quizá "debido a", hay voces que afirman que el bloqueo sólo ha ayudado a que en Huawei se vieran arrinconados y sin otra salida que buscarse ellos mismos sus avances tecnológicos).

Huawei va a volver. Y no todo el mundo está preparado para lo que viene En Xataka Huawei va a volver. Y no todo el mundo está preparado para lo que viene

En Occidente, los móviles aún no han llegado de vuelta masivamente, pero en mi opinión es cuestión de tiempo: tiempo para que puedan incrementar su capacidad de producción de chips y dar el salto a los 3nm, y tiempo para seguir puliendo su software, HarmonyOS. Lo explicaba muy bien mi compañero Javier Lacort en su análisis de la compañía de hace unos meses. Que Huawei siga aquí lanzando productos como relojes, auriculares, tablets y ordenadores viene a confirmar mi tesis: la marca tiene que seguir viva, porque ojo a lo que se viene.

Pero dejemos mis teorías y volvamos a la visita. Volvamos a lo que nos enseña la compañía. En Shanghai, Huawei tiene una planta repleta de pantallas gigantes dedicada a explicar todo lo que tienen en marcha y en qué innovaciones se están centrando. Posiblemente esas pantallas cambien en cuestión de semanas, o incluso de días, para poder seguir el ritmo a todo lo que Huawei va anunciando. Pero yo me quedo con una de las frases que allí comentan y destaca por encima del resto:

"La mejor forma de predecir el futuro es crearlo"

Y en eso está Huawei hoy. Con sus chips, con sus sistemas de comunicaciones, con sus sistemas para coches, con su Cloud... y también con sus dispositivos.

Cómo un smartwatch es capaz de trackear decenas de deportes muy diferentes

Huawei Health Lab Dongguan Vista General Vista general de la nave principal del Huawei Health Lab de Dongguan. A su alrededor está repleto de cámaras y, bajo la pista, de sensores. Imagen: Huawei

Aunque menos espectacular que el campus de Dongguan, por toda China e incluso en Europa Huawei tiene muchos más laboratorios que ayudan a dar forma a todos sus dispositivos, cada uno especializado en algo en concreto. Nosotros tuvimos la oportunidad de visitar el Huawei Health Lab de Dongguan, en otras instalaciones diferentes.

La primera sensación nada más entrar es que estamos en una especie de polideportivo. Pero pronto fijándonos en los detalles... nos damos cuenta de que se trata de un polideportivo muy tecnológico, repleto de cámaras y sensores.

Nuestra visita tiene lugar unos días antes de que presenten oficialmente el Huawei Watch GT 7 Pro, que justamente ha llegado con un enfoque muy claro hacia lo deportivo. "Por deportes no será, porque puede medir hasta el vuelo de cometas", decía mi compañero Iván en el análisis que publicamos. Que el trackear bien los ejercicios deportivos ha sido una prioridad de Huawei para este modelo queda patente en todos los laboratorios e instalaciones que hemos visto durante nuestra estancia en China.

Pero volvamos al laboratorio en cuestión. ¿Por qué Huawei mete en un mismo sitio una piscina, una pared de escalada, una pista de baloncesto y hasta un pequeño campo de tiro y una minipista de esquí? La idea es medir con su reloj diferentes deportes y diferentes posturas, capturar los movimientos y comparar con dispositivos médicos (que son más precisos a la hora de medir) para poder calibrar y ajustar las mediciones de su reloj, con el fin de conseguir una monitorización lo más precisa posible.

Y esto, aunque pueda sonar fácil, es desafiante en un dispositivo que está en constante movimiento y cuya posición respecto a la muñeca y a la piel puede variar notablemente en función del deporte: al correr o saltar el reloj se puede desplazar hacia arriba o hacia abajo, o a la hora de hacer ejercicios de fuerza puede oscilar hacia delante y hacia atrás. 

Los sensores que utilizan los smartwatch para estimar métricas como las pulsaciones o la saturación de oxígeno (SpO2) se basan en la fotopletismografía, es decir, en iluminar la piel y los capilares y detectar los diferentes cambios en la señal que les llega de vuelta. Esta técnica es sensible al movimiento, de ahí la importancia de estudiar los diferentes resultados para diferentes deportes, posturas y situaciones.

Situaciones porque una de las "joyas de la corona" del laboratorio de Huawei que visitamos es un laboratorio de simulación de altitud, que simula entornos de alta montaña de hasta 6.000 metros de altitud y cambios de temperatura (-10ºC a 40ºC) y humedad (entre 35% y 95%). Todo metido en una pequeña habitación.

Huawei Health Lab Dongguan Pista Esqui Esta máquina simula una pista de esquí. Pueden ajustar las diferentes inclinaciones y velocidades. Imagen: Xataka

Otro de los aparatos más sorprendentes es una máquina que simula una pista de esquí regulable en velocidad y también en inclinación. Huawei ha apostado fuertemente por el esquí con su Huawei Watch GT 7 Pro: además de ser capaz de obtener métricas avanzadas, como el número de giros, tipo de giro y frecuencia de giro, o de ser capaz de diferenciar entre esquí indoor y al aire libre, han incluido más de 3.000 mapas de estaciones de esquí con su correspondiente dificultad.

Seguimos paseando por el laboratorio y nos encontramos una pequeña piscina en tamaño (no supera los 5 metros de largo), pero no en tecnología: la piscina genera una corriente para simular la natación en una piscina real y está repleta de tecnología. Con ella consiguen dos objetivos: por un lado mejoran sus algoritmos de estimación de medición de parámetros y, por otro, analizan la postura de los nadadores.

Huawei Health Lab Dongguan Cinta Parece una cinta de correr... pero es una cinta de correr gigante, de 3,5 m por 2,5 m, que alcanza velocidades de hasta 50 km/h y con inclinaciones que pueden oscilar los -4 y los 12 grados. No sólo sirve para correr, sino que en ella también prueban y monitorizan otros deportes como el ciclismo o el skateboarding. Imagen: Xataka

Con este mismo planteamiento pasamos a un simulador de golf, equipado con cámaras de alta velocidad, cámaras para el análisis del swing, sensores, proyectores, pantalla y un ingenioso sistema de recolección de bolas automático. Con todo esto son capaces de trackear variables como el backswing, downswing, el tiempo del swing o su velocidad. Así prueban, miden y comparan para mejorar sus algoritmos.

Huawei Health Lab Dongguan Golf La zona dedicada a golf, con sus sensores y cámaras, monitoriza todo lo relacionado con el golpe y la postura. Imagen: Xataka

Podríamos seguir zona a zona revisando todo lo que tiene Huawei en ese laboratorio, pero os podéis hacer una idea: zona de máquinas de correr, zona de fuerza, zona de atletismo (indoor y outdoor), pared de escalada, pista de baloncesto, pista de bádminton y hasta zona de tiro... Os podéis imaginar.

Todo está rodeado por un sistema de 28 cámaras de infrarrojos de alta velocidad de hasta 10.000 Hz, lo que les permite registrar incluso hasta proyectiles en movimiento con una precisión milimétrica, según afirma Huawei.

Y todo ello para mejorar la precisión de sus relojes... pero también, al registrar tantos datos posturales, Huawei asegura que espera "desarrollar funciones nuevas e innovadoras para sus dispositivos wearables". Es decir, podrán usar toda la información de todo el cuerpo que registran para después calibrar un sensor que sólo utilizará datos de tu muñeca. Vamos, que quizá no falte mucho para que tu reloj te diga que estás corriendo mal o que tienes que mejorar tu postura al escalar según un montón de parámetros, y todo ello disponible en un wearable orientado al consumo y no al público profesional.

Todo lo que hay detrás de los sensores del reloj de tu muñeca

Todo lo que hemos visto hasta ahora tiene una misión clara para Huawei: hacer que su tecnología de sensores en wearables, a lo que ellos han denominado Huawei TruSense, sea lo más precisa y exacta posible. La definición de la compañía deja claras sus prioridades: "TruSense es para los wearables de Huawei lo que los chips son para los teléfonos y los sensores de imagen para las cámaras". 

Pero alcanzar la precisión en un dispositivo que se lleva sólo en la muñeca no es sencillo. De hecho, cuando les pregunto por el principal reto al que se han enfrentado, el ingeniero responsable lo tiene claro: el hecho de que haya muchos tipos de muñecas diferentes (más curvadas, más planas...), diferentes tonos de piel, diferente distribución de los vasos sanguíneos, diferentes formas de llevar un reloj (más apretado o más flojo)... Y de ahí el reloj tiene que ser capaz de obtener una señal, quitarle el ruido (que puede venir de todas las fuentes que acabo de comentar y de muchas otras) y obtener las mediciones que necesita.

Huawei Watch Gt7 Pro Huawei Watch GT 7 Pro, la nueva "joya de la corona" de los wearables de Huawei. Imagen: Xataka

Aquí, un breve inciso: como os explicaba antes, para realizar mediciones los smartwatch recurren a la fotopletismografía, es decir, a varios diodos LED emitiendo luz que se refleja en la piel y los vasos sanguíneos y va de vuelta al sensor. La información que lleva esa señal es la que utilizan para las mediciones, y de ahí que sea tan importante y tan difícil obtener una lectura precisa. Un mínimo movimiento o un ligero cambio de temperatura, por ejemplo, afectan a la señal resultante, según nos explicaron y nos mostraron en unas gráficas que, lamentablemente, no podemos republicar.

¿Cómo lo han hecho para sus nuevos smartwatch? Han reorganizado los sensores en la parte trasera del reloj: pasan a estar localizados en tres zonas, en lugar de las dos que aseguran que se utilizan habitualmente, distribuidas de forma circular. Además, para hacer una medición combinan ahora la mezcla de varios sensores. Finalmente, han "oscurecido" el cristal trasero, con lo que dicen haber aumentado la calidad de la señal un 20% al poder alcanzar la capa más profunda de la piel. 

Existe otro reto claro para los relojes inteligentes: ser capaces de medir y estimar bien en deportes y actividades donde lo que no se mueve es la mano, sino los pies, como por ejemplo el esquí. Y aquí es donde el laboratorio que acabamos de comentar cobra todo su sentido: lo que hicieron fue trabajar con otras compañías que monitorizan el movimiento de los pies, para así poder estimar el movimiento directamente desde el reloj.

Rutas Exteriores Gt7 Pro Registro de rutas en exteriores con gráficas e información detallada en el nuevo Huawei Watch GT 7 Pro. Imagen: Xataka

Con todo ello, explican, han conseguido una precisión de más del 98% a la hora de medir la frecuencia cardiaca. Además de en mejorar la precisión, desde Huawei aseguran haber conseguido mejoras considerables de velocidad: dicen que son capaces de medir el SpO2 en 10 segundos, 40% más rápido que antes. Y todo ello, en entornos más "hostiles" como los deportes que mencionábamos antes.

Pronto veremos otros dispositivos de salud de Huawei más allá de los relojes, según nos han confirmado

Durante la presentación, vi clarísimo que para Huawei los smartwatch son algo más que un dispositivo que da la hora y las notificaciones: presumen de los más de 70 indicadores que son capaces de medir con el reloj, tienen en marcha más de 340 proyectos de investigación enfocados en la salud con hospitales e instituciones de todo el mundo y para ellos la línea Huawei Watch D (que estima la tensión arterial desde la muñeca), aunque no es su gran superventas, es clave en un futuro en el que el reloj es más que sólo un reloj. Y los relojes son sólo el principio: nos aseguraron que pronto veríamos otros formatos de dispositivos como anillos y otros dispositivos "innovadores".

Y lo que está por venir

Tras los cuatro días que pasamos caminando entre oficinas y laboratorios de Huawei, un pensamiento a modo de resumen de la experiencia ronda mi mente: si tienen montado todo esto para los smartwatch (que son dispositivos importantes para ellos pero no su core), ¿qué tendrán montado para todo lo demás? 

Campus Huawei Shanghai Lago Lianqiu Os hablé antes del Ox Horn Campus en Dongguan, pero Huawei tiene campus gigantes y espectaculares por toda China. Éste de aquí es el Huawei Lago Lianqiu, en Shanghai, que también es gigante con metro propio y alberga a más de 30.000 científicos e ingenieros y el laboratorio de Huawei Sound, que también pudimos visitar.

"El objetivo de Huawei es convertirse en Nvidia", ojo a esto

Para sus móviles, sí, que personalmente estoy convencida de que volveremos a ver en Europa por todo lo alto una vez solucionen su problema de producción a escala de chips y de la adaptación de software. Pero sobre todo de sus sistemas orientados a los coches (que os contaré próximamente) y en todo lo que tiene que ver con comunicaciones y con los chips ("El objetivo de Huawei es convertirse en Nvidia", decía a los empleados Guo Ping, presidente del Consejo de Supervisión de Huawei, hace tan sólo unos días). Ojo especialmente a esta parte de los chips IA, porque creo que aquí Huawei va a tener mucho que decir.

Puede que algunos, con el bloqueo de 2019 y la salida de los teléfonos de Huawei de Europa, se hayan quedado con la Huawei de los P20. Aquella que hacía buenos teléfonos y empezaba a despuntar. Pero Huawei hoy es mucho más, en parte también gracias a ese bloqueo que les ha obligado a sacarse ellos mismos las castañas del fuego. Huawei tiene músculo corporativo, tiene fuerza en innovación y va a por todas en todo lo que está metida, que no es poco. No la perderemos de vista. Nadie debería hacerlo.

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- La noticia Un viaje al “corazón” de Huawei: de la innovación en sus smartwatch a lo que está por venir fue publicada originalmente en Xataka por María González .

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