El 24 de junio de 1542, en algún punto del "río Grande", fray Gaspar de Carvajal dio fe de que la expedición de Orellana había sido atracada por un grupo de mujeres guerreras de una fiereza nunca vista. Aquellas frases sellaron su destino: por un lado, acabaron dándole nombre al Amazonas; por el otro, sirvió para desechar toda su crónica del primer viaje de un europeo por la selva amazónica.
Antes y después de las mujeres guerreras, Carvajal había hablado de poblados enormes y señores con miles de soldados y cerámicas de lujo y redes de caminos que recorrían toda la selva... pero aquellas amazonas americanas eran tan improbables a ojos de sus paisanos que todo lo demás se descartó.
No es extraño que cuando Nature publicó el mayor barrido LiDAR jamás hecho en la Amazonía suroccidental, titulares de medio mundo dijeran que el fraile dominico tenía razón.
El problema es que no exactamente así.
En Xataka El uso del LiDAR ha ayudado a descubrir que en la antigua Teotihuacán se construyó de manera tan bestia que afectó a las edificaciones posteriores, según un estudio Vamos a empezar por lo más reciente. Un equipo de la Universidad de Helsinki y la Universidad Federal de Acre, sobrevoló el estado brasileño y escaneó unos 4.500 km² de selva cerrada. Lo que descubrieron es que los estudios previos habían infraestimado las estructuras humanas por un factor de cinco. En ese trozo de selva había casi 400 completamente desconocidas y eso, para contextualizar el dato, solo representa un 0,7% del área de la civilización que estaban estudiando.
Si lo extrapolamos al resto del territorio aquiry, nos salen como 30.000 estructuras. A falta de confirmación, es un cambio radical de enfoque.
Sobre todo, porque todas esas estructuras hay que construirlas. Los autores estiman que entre el siglo I y el III d.C. pudieron vivir en esa zona de la Amazonia entre 1,25 y 3 millones de personas. Esto no viene del escáner, sino de "sino de multiplicar las estructuras por la mano de obra que haría falta para levantarlas".
Y esa es la clave. Aunque investigadores como Michael Heckenberger (Universidad de Florida) dice que es "plausible y extremadamente importante", echan de menos el registro habitacional, y José Iriarte (Universidad de Exeter) recuerda que falta excavar.
Viaje de Francisco de Orellana -- jkan997 ¿Por qué digo que lo de Carvajal hay que seguir cogiéndolo con pinzas? Por tres razones: la primera es que la expedición no pasó cerca de esa zona, la segunda es que todas esas estructuras se construyeron unos seis siglos antes de que llegaran los castellanos y la tercera es que los datos no insinúan exactamente 'ciudades' o 'poblados' (sino algo mucho más pequeño).
No obstante, poco a poco va reivindicándose. Entre 1950 y 1970, Betty Meggers publicó libros y artículos que echaban por tierra todas las teorías de Carvajal basándose en la idea de que las sociedades surgen del suelo que pisan y, según Meggers, el Amazonas estaba condenado a ser un sitio poco poblado. Aquello acabó por enterrar a Carvajal en el ámbito académico.
Desde entonces, las tesis de Meggers se han ido deshaciendo. Es decir, hemos ido encontrando evidencias que mostraban que el suelo que pisa una sociedad es algo más complejo de lo que creíamos.
De ahí que cuando la arqueología comparara las descripciones de Carvajal con la loza real del Solimoes medio, nadie se extrañara. El hallazgo del LiDAR aún no termina de darle la razón, pero no hay duda de que (poco a poco) la crónica de los españoles que recorrieron el Amazonas está reivindicándose.
Imagen | Sanna Saunaluoma
- La noticia Un español describió enormes ciudades en el Amazonas hace casi 500 años y durante siglos pensamos que mentía. El LiDAR le está dando la razón fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .


