La gama media de Samsung atraviesa un momento raro. Los fabricantes llevan meses subiendo precios por el encarecimiento generalizado de la memoria RAM, un fenómeno que ya apunta a encarecer todavía más los móviles en los próximos meses, y el primero en acusar el golpe de lleno es este Galaxy A27.
Ha llegado en solitario a las tiendas, sin la compañía habitual del resto de la familia, como el Galaxy A57 y con una papeleta nada fácil entre manos: convencernos de que pagar más por un teléfono, puede seguir siendo buena idea.
✅ Cómpralo si...
- Quieres un Samsung fiable con hasta seis años de actualizaciones a un precio todavía razonable.
- Quieres una pantalla AMOLED grande y una batería que aguante todo el día, sin necesitar el chip más potente del mercado.
- Vas a ampliar el almacenamiento con tarjeta microSD.
❌ No lo compres si...
- La resistencia al agua es una prioridad: la certificación ha bajado de IP67 a IP64.
- Necesitas carga rápida de verdad: sigue en 25 W, muy por detrás de casi toda la competencia.
Lo esencial en 30 segundos
El Galaxy A27 mantiene la pantalla Super AMOLED de 6,7 pulgadas, resolución Full HD+ y 120 Hz que ya conocíamos del Galaxy A26, pero cambia de arriba abajo lo que hay dentro: adiós al Exynos, hola al Snapdragon 6 Gen 3, con 6 u 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de almacenamiento ampliable por microSD. Comparte además materiales con sus hermanos mayores, el Galaxy A37 y el Galaxy A57, con Gorilla Glass Victus+ tanto delante como detrás.
El movimiento no sale gratis. Samsung ha recortado la cámara ultra gran angular (de 8 a 5 megapíxeles) y la resistencia al agua (de IP67 a IP64), y aun así el precio sube 50 euros en la versión base y 70 en la más equipada respecto al modelo anterior. A cambio de esos recortes, mantiene su mejor argumento: seis años de actualizaciones de sistema y seguridad, algo que casi ningún rival de su rango ofrece.
Si vienes de un Galaxy A26 y te preguntas si merece la pena el salto, la respuesta corta es que dependerá de cuánto valores un chip algo más moderno frente a lo que se deja por el camino. Y si lo que buscas es comparar antes de decidirte, siempre puedes echar un ojo a alternativas como el realme P4, que juega en la misma liga de precio.
7,3
Diseño 7,5 Pantalla 7,5 Rendimiento 6,7 Cámara 7,0 Software 8,0 Batería 7,0A favor
- Seis años de actualizaciones de sistema y seguridad
- Pantalla AMOLED de 120 Hz con buen contraste y color
- Batería que aguanta la jornada sin sobresaltos
- Diseño más moderno con el nuevo agujero para la selfie
En contra
- Resistencia rebajada de IP67 a IP64
- Cámara ultra gran angular recortada de 8 a 5 MP
- Carga a 25 W, lenta para 2026
- Brillo máximo de pantalla por debajo de lo esperable
Nuestra experiencia con el Samsung Galaxy A27
Menos lágrima, más agujero. El diseño no se despega de lo ya visto en la familia: marco de plástico, cristal Gorilla Glass Victus+ delante y detrás, un peso en torno a los 200 gramos y un acabado que se llena de huellas con muchísima facilidad, además de resultar algo resbaladizo en mano.
El lector de huellas sigue en el botón lateral, no bajo la pantalla, y en el uso resulta cómodo y accesible: el dedo cae de forma natural al coger el móvil, y al ser tan ligero, no cuesta sujetarlo con una mano mientras se desbloquea con el pulgar o el índice. Un cambio menor, pero interesante, con respecto a la generación pasada es que ya no hay notch, sino un agujero en la pantalla que resulta en un acabado más moderno.
En Xataka Samsung Galaxy Z Flip7 vs Z Flip8: pequeñas diferencias que hacen que merezca la pena (o no) pagar más por saltar a la nueva generación Pantalla vistosa, brillo mejorable. El panel Super AMOLED cumple de sobra en el día a día: el contraste es profundo y el color se ve vivo tanto en fotos como en vídeo. El problema aparece en exteriores, donde el brillo máximo se queda por debajo de lo que habría gustado. 800 nits de brillo máximo es una cifra baja para los estándares actuales. Este problema lo detectamos ya en el Galaxy A26 y esta generación no parece haberlo resuelto.
Snapdragon sin prisa por impresionar. El salto de un Exynos a un Snapdragon 6 Gen 3 suena a mejora, pero la subida es bastante comedida con respecto al SoC que montaba el modelo anterior. En la práctica, con la interfaz a 120 Hz se aprecian de vez en cuando pequeños tirones, como si a la GPU le costara un poco sostener esa tasa de refresco de forma constante. Para el día a día no supone un problema, pero para jugar a algo exigente conviene tenerlo presente.
Y hablando de gaming, el dispositivo tiene altavoces estéreo compatibles con Dolby Atmos que suenan bien a volúmenes medios. No tanto en volúmenes altos, por desgracia.
Batería para todo el día y "carga rápida". Los 5.000 mAh de siempre dan para aguantar una jornada completa sin sobresaltos, con margen de sobra para quienes hacen un uso moderado. Lo que no ha cambiado, y ya empieza a notarse, es la carga a 25 W: llenar la batería de cero a cien lleva más de hora y media, una cifra que hoy resulta llamativamente lenta frente a la competencia. Como aspecto positivo, el móvil sí incluye opciones para cuidar la batería a largo plazo, como limitar la carga al 80, 85, 90 o 95%, según prefiramos.
Seis años de vida. Corre One UI 8.5 sobre Android 16, sin el paquete completo de Galaxy AI que sí llevan los gama alta, aunque Bixby gana capacidad de comprensión del lenguaje natural y de contexto respecto a generaciones anteriores. Lo que de verdad marca la diferencia es el compromiso de seis años de actualizaciones de sistema y de seguridad, una cifra que muy pocos fabricantes igualan en este segmento de precio y que compensa, al menos en parte, el resto de renuncias.
La cámara pierde para que el precio no suba más de lo que ya sube. El sensor principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica sigue siendo el que manda, y de día entrega fotos nítidas, brillantes y con la saturación habitual de Samsung, con un zoom digital de 10x que se mantiene usable mientras haya buena luz.
En cuanto la escena se complica, el sensor tiende a sobreexponer un poco, aclarando más de la cuenta en lugar de mantener fidelidad. El verdadero recorte está en el resto del módulo: la ultra gran angular pasa de 8 a 5 megapíxeles, una bajada que se nota en el detalle en cuanto la luz empeora, acompañada de un sensor macro que cumple lo justo. La cámara selfie, de 12 megapíxeles, resuelve bien las papeletas del día a día.
Con luz dura de mediodía y cielo despejado, el sensor principal mantiene bien el rango dinámico entre el cielo azul y los tejados en sombra, con nitidez correcta en la vegetación de primer plano y buen nivel de detalle en las fachadas del fondo.
Con luz de mediodía y el sol de frente, el sensor principal mantiene el cielo bien expuesto sin quemarlo y conserva el detalle de las hojas incluso en los contornos más finos de las ramas.
Frente a un contraluz con el sol ya bajo, la cámara conserva bien la textura de las nubes sin quemar el cielo, y las fachadas en sombra mantienen detalle en ventanas y elementos como la antena, sin quedarse completamente negras.
El sensor principal resuelve con nitidez el rótulo del edificio y mantiene el color de la piedra granítica fiel a la realidad, con un cielo despejado y sin sobreexposición.
La misma escena con la cámara ultra gran angular: el encuadre se abre para meter buena parte de la calle y los cipreses del fondo, aunque el rótulo pierde nitidez respecto a la foto anterior con el sensor principal.
Foto de referencia sin zoom, con el campanario de la iglesia al fondo, que sirve de punto de partida para comprobar cuánto detalle conserva el zoom digital en la siguiente imagen.
Con el zoom digital de 10x aplicado sobre el campanario, se distingue bien la campana y la estructura de piedra, aunque el detalle más fino se suaviza y aparecen algunos artefactos propios del zoom digital.
El sensor macro capta con buena definición las vetas y los nudos de la madera, un resultado correcto para lo que se le puede pedir a un sensor de apoyo como este.
En modo noche, el A27 ilumina bien la calle y los coches aparcados sin quemar las farolas, aunque el cielo queda completamente negro y las fachadas más alejadas de la luz se pierden casi por completo en la oscuridad.
A la izquierda, selfie estándar con toda la calle de fondo; a la derecha, el modo retrato recorta el plano y desenfoca el fondo de forma bastante natural, aunque el contorno de las gafas pierde algo de definición en la zona donde empieza el desenfoque Ficha técnica del Samsung Galaxy A27
samsung galaxy a27
dimensiones y peso
162,4 x 78,2 x 7,8 mm
200 gramos
Pantalla
Super AMOLED de 6,7 pulgadas
Full HD+ (2.340 x 1.080 px)
120 Hz
Brillo máximo: 800 nits
Procesador
Snapdragon 6 Gen 3 (4 nm), CPU 4x Cortex-A78 + 4x Cortex-A55
GPU Adreno 710
memoria ram
6 GB / 8 GB LPDDR5X
almacenamiento
128 GB / 256 GB, ampliable por microSD hasta 2 TB
cámaras traseras
Principal 50 MP con OIS, f/1.8, 1/2.76", 0.64µm
Ultra gran angular 5 MP, f/2.2 , 1/5.0", 1.12µm
Macro 2 MP
cámara frontal
12 MP f/2.2
batería
5.000 mAh
Carga por cable a 25 W
Conectividad
5G
Wi-Fi 802.11 a/b/g/n/ac
Bluetooth 5.1
USB-C
GPS, GALILEO, GLONASS, BDS, QZSS
NFC
software
One UI 8.5 con Android 16
otros
IP64 (polvo y salpicaduras)
Lector de huellas en un lateral
Acelerómetro
Giroscopio
Brújula
precio
Samsung Galaxy A27, la opinión de Xataka
El Galaxy A27 no es un mal teléfono, pero llega en el peor momento posible para justificar según qué recortes. Sube de precio por el encarecimiento generalizado de los componentes, y lo hace mientras pierde resistencia al agua y calidad en la cámara ultra gran angular frente al modelo al que sustituye. El cambio a Snapdragon suena bien sobre el papel, pero en el día a día la mejora es discreta, y el brillo de la pantalla sigue siendo una asignatura pendiente.
Lo que sostiene al A27 por encima de la media es lo de siempre en Samsung: seis años de actualizaciones, una pantalla AMOLED solvente para el consumo diario y una batería que no da sustos. Si esos tres puntos son tu prioridad, el resto de recortes se pueden asumir con resignación. Si lo que buscas es la mejor ficha técnica posible por tu dinero, hay rivales, especialmente chinos, que ofrecen más RAM, mejor gran angular o carga más rápida por un precio similar, y ahí es donde el A27 empieza a flojear.
¿Te lo recomiendo?
Si ya usas un Samsung y valoras la tranquilidad de las actualizaciones a largo plazo por encima de la potencia bruta o la última cámara, sí, es una compra segura y sin sorpresas desagradables en el día a día. Si tu presupuesto es más ajustado y puedes prescindir de algunas de estas prestaciones, el Galaxy A17 te va a costar bastante menos y cumple igualmente bien en lo básico. Ahora bien, en relación calidad-precio hay dispositivos muy interesantes que le plantan cara, y en este rango de precio merece la pena considerarlos también.
Imágenes | Xataka
Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Samsung. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.
- La noticia Samsung Galaxy A27, análisis: el nuevo gama media coreano se lo juega todo a una carta fue publicada originalmente en Xataka por Manuel Naranjo .



