Wikipedia lleva 25 años siendo una web abierta hecha por personas y para personas. En un comunicado de la Wikimedia Foundation, la entidad que la gestiona ha contado que algo muy distinto irrumpió en sus servidores el pasado mes de mayo y ha dejado constancia de que el internet abierto que hemos conocido ha dejado de existir.
Según la fundación, hace unos meses recibieron un ataque que, si bien consiguió tumbar su servicio en momentos puntuales, no parecía haber provocado grandes destrozos, aunque sí provocó varios incidentes menores. La (cada vez menos) novedad es que estos atacantes no eran humanos, sino agentes de IA creados por OpenAI, y su plan iba bastante más allá de editar algunos textos.
Un ataque atípico. La Fundación Wikimedia quiso saber si le había pasado lo mismo que a otras organizaciones y si los incidentes de seguridad que habían detectado habían sido provocados por agentes de IA descontrolados. Lo investigó y sus sospechas se confirmaron: habían sido los agentes de IA de OpenAI.
Tal y como publicaba Reuters, los investigadores encontraron varias ediciones en sus wikis que atribuye a esos agentes, aunque casi todas eran pruebas en zonas de ensayo, sin visibilidad para los lectores.
En Xataka Sam Altman se lamenta de que internet esté lleno de IA y bots: la ironía es que él es uno de los mayores responsables Las normas de Wikipedia permiten el acceso de bots si se identifican como tal y la comunidad los aprueba. El problema es que, según el comunicado de Wikimedia, los agentes de IA de OpenAI no se identificaron como tal ni pidieron ese permiso. Simplemente entraron a la fuerza e hicieron un uso de las herramientas para algo que no habían sido creadas.
Etherpad, un proxy que no funcionó. Los agentes también intentaron comprometer Etherpad, el bloc de notas público que Wikimedia ofrece como servicio a su comunidad para facilitar las ediciones y la gestión de citas para sus entradas. No lo lograron.
Según detalló The Hacker News, los agentes de IA querían usarlo como proxy y usarlas como intermediario y traer datos de servicios remotos a modo de bloc de notas para gestionarlos después desde esa aplicación. Otros agentes, probablemente también de OpenAI, usaron Etherpad para anotar sus tareas. Wikimedia no vio que ese uso derivara en una coordinación del ataque, pero sí vio un patrón: las herramientas gratuitas que habían modificado debían servir como puerta para llegar a otros servicios.
En Xataka Hasta la web del frutero de tu barrio tiene IA ahora: Wikipedia quiere ser el último bastión de internet 100% humano Velocidad humana en tiempos de IA. Los agentes hicieron millones de solicitudes automáticas a las API públicas, rastrearon millones de páginas, sobre todo de Wikidata y Wikimedia Commons y lanzaron cientos de miles de consultas al Servicio de Consulta de Wikidata. Todo en cuestión de minutos. Todo ese tráfico pudo contribuir a que sus servidores se saturaran y se produjera una interrupción parcial del servicio.
Entre aquella caída producida en mayo y la explicación pública, fechada el 5 de octubre, pasaron meses. Wikimedia llegó a las conclusiones con su propia investigación, y no está claro si OpenAI le avisó antes, como señalaba The Register. De acuerdo a lo publicado por Reuters, Drew Pusateri, portavoz de OpenAI se limitó a un escueto: "Seguiremos compartiendo información relevante a medida que avance el trabajo" para comentar la aportación de OpenAI en esclarecer los términos del ataque que protagonizaron sus agentes. Llama la atención el contraste entre la velocidad que demostraron los agentes de AI durante la incursión en los servicios de Wikimedia, y la lentitud de los humanos para descubrir qué había pasado y quién había sido el responsable.
Servicio público pensado para personas. Wikipedia reúne más de 67 millones de artículos en más de 300 idiomas y hasta 15.000 millones de páginas vistas al mes, siendo uno de los pocos reductos que se mantienen de aquella de web abierta y gratuita. La fundación recuerda que nació para humanos, y sus voluntarios limpian el desorden que dejan los bots y agentes con sus incursiones. "La web abierta es un bien público. No debemos permitir que este comportamiento se convierta en la nueva normalidad para las personas u organizaciones que la mantienen", ha sentenciado al respecto en su comunicado.
En 2025, el ancho de banda del servicio se había incrementado un 50% desde 2024 debido al uso que hacen de ella los bots y agentes de IA. A su vez, el 65% del tráfico que más recursos gasta procedía del uso de esos bots rastreadores y de las consultas de la IA.
Internet tal y como la conocíamos está muriendo: la IA generativa se la está cargandoWikipedia no está sola. Read the Docs es un servicio gratuito dedicado al alojamiento de documentos de todo tipo. En 2024 contó que un único rastreador de IA firmado por Meta descargó 73 TB en un solo mes. De ese volumen de documentos, casi 10 TB fueron en un solo día, y la factura superó los 5.000 dólares para la plataforma. Por supuesto, la empresa responsable del agente de IA no respondió a las reclamaciones económicas de los administradores del servicio.
Según recogía Ars Technica, al aplicar un bloqueo a esos rastreadores de IA, el tráfico de descargas cayó un 75% (de unos 800 GB diarios a unos 200 GB). SourceHut, una plataforma de código, atribuye a los rastreadores de IA más caídas y más costes de hardware, explicó la propia plataforma. Selena Deckelmann, directora de producto y tecnología de la Fundación, afirmó: "Los bots y los agentes son parte del futuro de la web, y las empresas que los sueltan y se lucran con ellos deben ayudar directamente a evitar y reparar el daño que pueden causar".
En Xataka | La IA se ha construido saqueando el contenido de Internet. Ahora hay gente que quiere cobrar por permitirlo
Imagen | Unplash (Oberon Copeland @veryinformed.com)
- La noticia La web abierta se diseñó para humanos. Unos agentes de IA acaban de demostrarle a Wikipedia que ese pacto se ha roto fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .



