Seguro que alguna vez has visto una imagen con la marca de agua de 'Getty'. Se trata de la mayor licenciataria de fotos y vídeos de archivo del mundo, una empresa que gestiona una de las colecciones más apabullantes del planeta y también una que acaba de anunciar que se acogerá al Capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos. La propia familia Getty va a poner un dineral para salvar la cara y uno de los factores a los que hay que mirar es a la inteligencia artificial generativa.
Y sólo hay un nombre que nos venga a la cabeza: el de la malagueña Freepik Magnific.
En corto. El pasado 12 de octubre, Getty publicó un extenso comunicado en el que destacaba que, durante más de 30 años, había sido una fuente fiable de imágenes para clientes, operando "un negocio extremadamente exitoso y altamente diferenciado", también haciéndose con imágenes de dominio público para poder venderlas después. Sin embargo, las condiciones del negocio habían cambiado y, para cumplir con las responsabilidades operativas, anunciaban que se acogerán al Capítulo 11 de la ley de quiebras en EEUU .
No es una sorpresa para sus acreedores, ya que comentan que han pactado con ellos para poder continuar y, de hecho, tanto la familia Getty como el fondo Koch Equity Development se han comprometido a hacer frente a los gastos. El plan es girar el transatlántico y volver a la buena senda, pero mientras tanto han salido de la bolsa y sus acciones actuales se cancelan. Un dato importante es que han asegurado que no habrá despidos.
En Xataka Cada vez hay más imágenes de stock generadas por inteligencia artificial. A Shutterstock y Getty no les gusta nada Esperado. Getty salió por primera vez a bolsa en 1996, pero tras ser privatizada en 2008, volvió a cotizar en julio de 2022. Desde entonces, la foto no ha sido nada favorable:
Y lo cierto es que arrastran unos meses en los que las cosas no les han salido precisamente bien:
- En enero de 2025 se supo que la fusión con Shutterstock de 3.700 millones de dólares no había sido aprobada por los reguladores británicos. Tuvo que reembolsar 628,4 millones de bonos al romperse la operación.
- Aunque a 30 de junio reportaron 2.100 millones de dólares, diferentes litigios y la ruptura de la fusión había drenado la liquidez de la compañía.
- Como leemos en Cinco Días, la capitalización había pasado de los 11.000 millones de dólares en 2022 hasta los 8 millones este año, con un desplome del 98,58% sólo en lo que va de año.
Relación complicada con la IA. En el extenso comunicado, Getty no echa la culpa directamente a la IA por la situación, pero sí está claro que las reglas del juego han cambiado. En uno de los párrafos, Getty comenta que su herramienta de IA generativa "entrenada con contenido autorizado que incluyen indemnizaciones y derechos de uso perpetuos y mundiales" permite que los clientes puedan "generar imágenes a partir de texto para idear y crear recursos visuales atractivos y comercialmente seguros". Porque Getty vende fotos, sí, pero también tiene una suite para crearlas.
Si deja de vender porque más usuarios se ponen a hacer imágenes, por mucho que sea un servicio de pago, es una pata del negocio que empieza a quedarse coja. También, gracias a la IA, se puede quitar fácilmente la marca de agua tan agresiva de Getty y, por otro lado, no son pocas las veces en las que famosos fotografiados por Getty cuelgan en sus redes esas fotos con la marca de agua. Es una situación graciosa porque ellos tienen derechos de imagen, pero Getty es quien ha hecho esa foto.
Por otro lado, Getty fue de las primeras grandes empresas de imagen en plantar cara a la IA. Demandó a Stability AI en enero de 2023 porque, según ellos, habían entrenado su modelo con sus materiales. La demanda no prosperó y, desde entonces, se han ido plegando a otros servicios de IA como Perplexity (que puede mostrar imágenes de su archivo en las respuestas) o un acuerdo con OpenAI firmado en junio de este año en el que las condiciones públicas eran difusas, aunque parece que se excluía el entrenamiento de modelos.
En Xataka Hablar con una IA cuando te sientes solo funciona igual que comer azúcar cuando tienes hambre Magnific. Llegados a este punto, es imposible no saltar el charco para fijarse en Magnific. Fundada en 2010, la malagueña Freepik era un buscador de recursos gráficos. Era una genial alternativa a Getty y Shutterstock, pero en 2024 vieron lo que se venía y no demandaron: se sumaron a la ola. Compraron la startup murciana Magnific que se dedicaba a ofrecer una suite de IA generativa y, en abril de este año, Freepik anunció que, a partir de entonces, iba a renombrarse como Magnific.
El negocio de la empresa es el de ser el punto en común de modelos y productos de terceros como ChatGPT, Nano Banana, Seedream, Grok o Runway, entre muchos otros para que el usuario tenga todas las herramientas entre las que elegir a la hora de crear imágenes, vídeo, 3D y hasta convertir texto a voz. Lo importante es que, como decimos, vieron hacia dónde se movía la industria de la imagen y vídeo y decidieron dejar de competir con Getty para pasar a competir contra Adobe.
Y, al final, ambos casos están ligados y son un ejemplo para esas grandes empresas del pasado que sigan ancladas en un modelo de negocio que puede dejar de funcionar a una velocidad de vértigo porque, guste o no, todas las tecnológicas están empujando la IA generativa. Se lleve a quien se lleve por delante.
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- La noticia Getty es la primera gran empresa del pasado en caer por culpa de la IA: si otras no aprenden, no será la última fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .



