Hace unos 125 millones de años, durante el Cretácico Inferior, la actual provincia de Liaoning en China era un vergel de biodiversidad conocido como la Biota de Jehol. Ahora, un equipo internacional de paleontólogos ha sacado a la luz a uno de sus habitantes más peculiares, que no es ni más ni menos que un terizinosaurio que combina unas extremidades con garras temibles y una mandíbula con dientes minúsculos.
El hallazgo. Encontrar a un dinosaurio que no conocíamos es siempre una buena noticia debido al conocimiento que se aporta a la humanidad, pero encontrar uno en el estado de este espécimen es un privilegio científico. Y es que este fósil fue extraído en la localidad de Daabangou y corresponde a un esqueleto casi completo que nos va a dar una gran cantidad de información.
Obviamente, no es perfecto, puesto que le faltan las patas posteriores y algunos elementos menores, pero los paleontólogos han podido recuperar gran parte del cráneo, la mandíbula, la columna vertebral y los miembros delanteros. Y a partir de todos estos restos los expertos han podido ver que el animal medía alrededor de 3,6 metros de longitud y pesaba entre 117 y 274 kg.
En Xataka El secreto de la extinción aviar estaba escondido en el lugar más insospechado: un excremento de dinosaurio Una paradoja anatómica. Lo que hace verdaderamente especial a este espécimen de Kayrasaurus changliensis está tanto en sus garras como en su boca. Por un lado, sus extremidades delanteras estaban armadas con garras manuales extremadamente robustas y curvadas que sin duda podían imponer a cualquiera de sus presas. Pero como detalle curioso, en el cuarto dedo presenta un "labio" dorsal característico que lo diferencia de otras especies.
Con algo tan imponente en sus manos, podíamos llegar a pensar que la boca iba a dar igual o más miedo, pero la realidad es muy diferente. Y es que lo que se ha visto es que en él los dientes son extremadamente pequeños, aunque con una gran densidad. Por darle aún más detalle, los autores contabilizaron más de 32 dientes en el maxilar y más de 45 en el dentario, apretados a una densidad de entre 3,5 y 4 dientes por centímetro.
Sí que imponía. El tener dientes pequeños y apiñados en la boca no significa que sus presas pudieran estar tranquilas. Aquí los investigadores en sus modelos biomecánicos previos apuntaron a que Kayrasaurus poseía una mordida sorprendentemente potente. Al mismo tiempo, su estructura corporal indica que probablemente era un animal de movimientos lentos y poco corredor.
En abierto. Más allá del propio descubrimiento, hay que destacar lo bien que está hecho el estudio en una época donde la reproducibilidad en la ciencia está bajo constante escrutinio. Esto se ha visto, por ejemplo, en la publicación en abierto de toda la microtomografía computarizada que se ha hecho en el cráneo y la mandíbula. Esto permite a cualquier otro especialista examinar la estructura en 3D sin necesidad de viajar a China y poder sacar nuevas conclusiones.
Via | Focus
Imágenes | Magda Ehlers
- La noticia Garras largas y dientes pequeños: los paleontólogos han encontrado un dinosaurio en China con una combinación extraña fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .



