Como pasa con esta planta del mar Rojo, la apertura del canal de Suez en 1869 trajo otro polizón al mar Mediterráneo: la ostra perlífera Pinctada radiata. Con más de 150 años en el Mare Nostrum, ostenta un cuestionable título, el de ser la primera especie invasora documentada en ese mar. Siglo y medio después en el Mediterráneo, un equipo del CSIC ha documentado cómo se extiende por las costas españolas.
Ya está aquí. El avance de esta ostra por el mar Mediterráneo se está monitorizando con una red compuesta por 132 puntos de muestreo repartidos por ocho países, Argelia, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Eslovenia y España. Y entre 2015 y 2024 han documentado nuevas colonizaciones, especialmente en el Mediterráneo occidental. En el estado español, el primer registro fue en Baleares en 2016 y el rastro puede seguirse hasta Agua Amarga en Almería, si bien de momento no hay asentamientos confirmados más allá de esa zona.
Por qué importa. Porque la Pinctada radiata está en la lista de las 100 especies invasoras más peligrosas del Mediterráneo por una razón: su impacto en la biodiversidad autóctona. Así, en el Mediterráneo oriental ya ha desplazado a las especies oriundas y ha alterado la cadena trófica, anticipando lo que podría pasar en el Mediterráneo occidental. La buena noticia es que el Mediterráneo Occidental cuenta con un sistema de detección y alerta temprana: unas simples y baratas mallas.
Histórico de la detección de la Pinctada radiata en el Mediterráneo. Larval collectors network documents the spread of the invasive bivalve Pinctada radiata in the Mediterranean Sea Contexto. De las aproximadamente mil especies invasoras más peligrosas en el Mediterráneo, 600 ya están establecidas, lo que ayuda a hacerse una idea de la magnitud del problema. El equipo tiene una hipótesis que explica el avance de esta ostra: el calentamiento del Mediterráneo.
Cabe recordar que el Mare Nostrum se calienta entre dos y tres veces más rápido que la media global, según el MedEC, Mediterranean Experts on Climate and environmental Change. El equipo vuelve a poner el ejemplo de las Columbretes, donde la temperatura ha aumentado 1,5 grados desde 1990. ¿Qué zonas todavía aguantan vírgenes de la Pinctada radiata? Las más frías, como el golfo de León o el norte del Adriático.
En Xataka Resulta que hay serpientes terrestres invasoras que se echan al mar desde Ibiza. Y están aniquilando una lagartija única Cómo lo hacen. La herramienta que usan para detectar su presencia son colectores de larvas, un mallado donde se adhieren las larvas que arrastra la corriente y que sirven como chivato antes de que la especie se consolide. Como explica el equipo: "Este sistema permite detectar larvas de esta especie años antes de su implantación en el medio natural, conformando un sistema de alerta temprana". Un ejemplo concreto: en las islas Columbretes se detectaron las larvas en 2020, pero la presencia de las ostras no se confirmó hasta 2022.
Qué se puede hacer. La buena noticia es que, de momento, no hay constancia de daños ecológicos graves en España, a diferencia del Mediterráneo oriental. Además de la vigilancia, los protocolos internacionales de gestión de especies invasoras recomiendan la extracción manual de nuevas poblaciones y eliminar la ostra de la semilla de bivalvos usada en maricultura, para evitar que se traslade de una zona a otra sin querer.
No obstante, también hay quien propone una medida radicalmente diferente: lo que se hace con el cangrejo azul: fomentar su pesca y consumo. En este caso además la ostra esconde otro aliciente para su captura: las perlas, algo que de hecho ya se explota en el golfo Pérsico. Pero hay que tener cuidado: hacerlo demasiado pronto podría incentivar su traslado a más zonas y favorecer justo lo contrario de lo que se busca, su expansión.
Portada | Philippe Bourjon
- La noticia Esta ostra tropical fue la primera especie invasora del Mediterráneo. 150 años después, está colonizando España fue publicada originalmente en Xataka por Eva R. de Luis .



